Levitants en la Sala El Sol: una nueva etapa para mirar adelante
Levitants presentó en la Sala El Sol su quinto disco, ¿QUÉ ARDERÁ MAÑANA?, en una noche marcada por el estreno, la evolución de su sonido y algún que otro sobresalto técnico.
Cuando Murphy se cuela en un concierto
En el mundo del periodismo deportivo se habla de la temida “maldición del comentarista”. Es ese momento, en una retransmisión deportiva en directo, en el que el locutor expresa una —en muchas ocasiones temeraria— aseveración sobre la actuación de un deportista en particular, el resultado de una acción determinada o, incluso, el resultado final del encuentro.
Un ejemplo muy simple: el árbitro pita un penalti y el lanzador se aproxima al punto fatídico. Una afirmación del tipo “este futbolista lleva 20 lanzamientos consecutivos que han terminado en gol” conllevará, con un grado elevado de probabilidad, el fin de semejante racha.
Algo de esto sucedió en la noche del pasado viernes 2 de octubre en la Sala El Sol de Madrid. Sergio Isabel, cantante, líder y alma de Levitants, se tomó una breve pausa para agradecer la labor de su técnico de sonido y que recibiera también nuestro merecido aplauso.
Pocos minutos después arrancaban los primeros acordes de “Nuevas Generaciones”, de su penúltimo disco, Futuro Inmediato. Pero los versos que debían acompañarlos no nos llegaban. Sergio se esforzaba, pero su micro respondía con un silencio que, poco a poco, se fue contagiando a algún que otro instrumento.
A Murphy le gustan los conciertos y esa noche merodeaba por la calle Jardines.
Como la solución se demoraba en demasía, en una valiente y rápida decisión, Isabel cambió su guitarra eléctrica por la acústica y decidió cambiar a una versión orgánica y desnuda. Pero el destino tuvo piedad y los problemas técnicos se corrigieron justo a tiempo, aunque todavía dieron algunos sustos durante el resto de la velada.
Una simpática anécdota a la que ninguno de los presentes dimos importancia alguna. La entregada y disfrutona audiencia lo demostró con aplausos y vítores.
¿QUÉ ARDERÁ MAÑANA?: el comienzo de una nueva etapa
La banda había lanzado esa misma madrugada su quinto largo, ¿QUÉ ARDERÁ MAÑANA?, el primero tras su fichaje por Calaverita Records, y aquella era la noche de su puesta de largo. Es su segundo y brillante disco en castellano, que cuenta con piezas tan potentes como “La Cena”, la escogida para abrir disco y recital.
Bajo un escenario que recreaba la recepción de un hotel, el cuarteto, elegantemente trajeado, desgranó todos y cada uno de los cortes del álbum, eso sí, en un orden distinto. Es un disco enérgico, de guitarras prominentes y tintes nocturnos que todavía sobreviven a su primera etapa.
Eso sí, las melodías son más accesibles y algunos estribillos ya buscan la complicidad de la audiencia. El post punk se abre ligeramente al power pop. Temas como “Fondo de Pantalla” o “Alta Tendencia”, más cercanos a esos primeros discos oscuros, suenan en la madrileña sala como una continuación natural de Futuro Inmediato.
“Muerte a la española” es, sin duda, el tema más ambicioso del disco. Una alegoría sobre la política y el autoritarismo en la que el breakbeat mancuniano se entrevera con sonidos andalusíes con insospechada naturalidad. En vivo, suena contundente y lleva la actuación a otra dimensión.
Sergio cuenta además con una ventaja infalible: una de las voces más potentes del panorama nacional. Por eso su voz se proyecta con profundidad por toda la sala y su mensaje alcanza a los acampados de la Puerta del Sol.
La secuencia de canciones permite mantener el ritmo de concierto, la banda suena engrasada y el público se mantiene conectado en todo momento.
De Futuro Inmediato a los orígenes de Levitants
Así cierran el segundo acto e inician un tercero dedicado íntegramente a Futuro Inmediato, sonando canciones tan recordadas como “Adelante”, “Nuevas Generaciones” o ese verso suelto entre discos titulado “Sofisticado”. Es el momento de recordarnos que su carrera ya tiene 15 años y de dedicar un agradecimiento especial a aquellos que los acompañan desde sus inicios.
Lástima que su repertorio olvidara esa etapa en inglés de sonidos oscuros, densos y atmosféricos, con una trilogía de discos culminada con el excelente Enola, con el que algunos nos enamoramos de ellos.
Por eso echamos de menos escuchar canciones tan características como “Red Lines” o “Kolmanskop”, que hubieran enriquecido su propuesta, dibujado un retrato más completo de su trayectoria y nos hubieran permitido valorar mejor el cambio de rumbo.
Un cierre festivo para mirar hacia adelante
El concierto llega a su fin y solo restan los bises, centrados de nuevo en su flamante largo, producido por Javier Bielba (Arizona Baby, Corizonas), que no duda en subirse al escenario con ellos para un cierre con la festiva y screamadelica “Vamos a Bailar”, en la que Levitants vuelve a mirar hacia las islas Británicas y nos dice “hasta luego”.
La nueva publicación y esta gira demuestran que Levitants están listos para dar un salto en su carrera. Es un grupo que tiene mucho que decir y en la noche del viernes demostraron que merece la pena acompañarlos en este nuevo camino.
