Crónica The Drums en Madrid.

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The Drums: “Una fiesta por todo lo alto”.

Les conocí con su primer disco y su Let´s go surfing (mítico videoclip). Es un grupo que siempre dan ganas de escuchar por lo animado de sus canciones, pero hasta el pasado jueves no los había podido ver en directo. Es verdad que tenía muchas ganas de verlos, pero sin grandes expectativas. Mejor no ilusionarse demasiado, no vaya a ser que defrauden y… ¡todo lo contrario!

Entramos al teatro Barceló sin hacer apenas cola y nos encontramos la mesa de merchandising, donde a los 100 primeros, por la compra de algún producto les ofrecían un “meet and great” (SIN FOTOS, que quede claro) para charlar con la banda.

Cogimos sitio en un lugar que se supone bueno, centrado, junto a la mesa de sonido, y pocos minutos después aparecen en el escenario los de Brookling. Comienza la fiesta, pero se escucha fatal. Las guitarras no se oyen, el sonido suena enlatado, y no logro recordar si mejoró durante el show (porque no recuerdo tal momento) pero poco a poco me voy metiendo en el concierto y me dispongo a disfrutar como si no hubiera mañana, pues la segunda canción que se tocan es “Best friend” de su primer álbum y me encanta.

Y no es la única de sus primeros años, también nos dejan escuchar “I need fun in my life” y “Book of stories”, todas con ese aire sesentero y playero que les caracteriza, pero que en directo no dejan de recordarme aún más a The Smiths. Quizá por eso me gustan tanto estos chicos.

Son la nueve y media de la noche y suenan los silbiditos y toda la gente empieza a cantar “Lets go surfing”. El público enloquecía por momentos haciendo los coros en canciones como “Money”, en la que podemos observar totalmente la influencia de Morrisey alternando con aires surferos y rockabillys. Y tal era la locura del momento, que Jonny empieza a subir gente del público al escenario para que bailen con él (tenemos video en nuestro Facebook).

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Llegó el momento de “Blood under my belt” , el primer single de su último disco, donde sus primeros acordes ya no nos dejan parar de movernos durante toda la canción. Jonny igual, nos deleita durante todo el concierto con sus bailecitos y se va entregando más y más según avanza el concierto. No pierde oportunidad para dar las “Gracias Madrid” en varias ocasiones. Me está resultando un tío de lo más majo. Tanto es así que llama a una chica de la organización porque quiere mandarnos un mensaje y quiere que lo traduzcan. Aunque no duda de nuestros conocimientos de inglés no quiere que nadie se quede sin comprenderlo y nos transmite algo así como que da igual quien seas, que lo importante es ser quien y eres y ser buenas personas.  Que tenía un día un poco de bajón y triste pero al salir al escenario había sentido todo el calor del público y se había venido arriba, así que no podía parar de dar las gracias. ¡Ole Jonny!

Se marcaron un bis como es de costumbre y al regresar vinieron con más ánimo y tirando cerveza al público para tener unos minutos guitarreros hasta que aparece de nuevo Jonny Pierce, muy cariñoso, dando besos uno por uno a toda la primera fila. También tuvo ocasión para entregarse al público “literalmente” y dejarse abrazar por todos los que estábamos allí. Fue una hora y media de energía y sin parar de bailar (pese a los problemas de sonido, que para mi gusto fue bastante flojo) y que gracias al buen rollo de Jonny y toda la banda hicieron de este concierto un súper concierto donde demostraron que son buenísimos en directo y con una setlist que reúne lo mejor de cada álbum.

Llegó la hora, se despiden, con un poco más de calma, pues deciden terminar con “Down by the water” dedicada con cariño a una fan.

En resumen, The Drums es una banda que transmite muchísimo en directo, con unos ritmos que por más sieso que seas te hacen mover los pies y si te descuidas hasta marcarte un rock and roll.

 

Bárbara Sanjuán (Bala Swan)

One Response

  1. bruji
    bruji at |

    Genial tal como lo describes lo haces vivir como si estuviéramos allí

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