.A. Williams tocando la guitarra en el escenario oscuro de la Sala Villanos en Madrid

A.A. Williams en Madrid: el refugio del alma

Crónica del concierto de A.A. Williams en Madrid. La Sala Villanos se convierte en un refugio de death gospel y post-rock en una noche de intensidad, oscuridad y catarsis donde adelantó temas de su nuevo álbum.
Total
0
Shares

.A. Williams tocando la guitarra en el escenario oscuro de la Sala Villanos en Madrid

A.A. Williams nos mostró el refugio del alma

La Sala Villanos fue el escenario perfecto para A.A. Williams en Madrid. Una experiencia inmersiva que nos hizo transitar por muchas emociones, desde la fragilidad del piano a la furia eléctrica.

Recorremos un camino incierto envueltos en un manto de niebla. Aguzamos el oído y solo escuchamos los ecos del viento y truenos que auguran tormenta. Imposible orientarse; no queda otra que avanzar.

Aunque la lluviosa Madrid de los últimos meses y su abarrotado metro de los últimos años pudieran evocar un manido arranque de cuento de terror gótico, el arco que vemos en el fondo de la maravillosa sala Villanos no es ojival. Tampoco su interior recrea ninguna mansión de largos pasillos con la débil iluminación de candelabros. La escenografía muestra un escenario sobrio y oscuro, eso sí, en el que una gran «A» ofrece el contrapunto de luz. Cuando comienza la acción, A.A. Williams se acerca a nosotros rigurosamente de negro y con aura espectral.

La sala Villanos: el escenario ideal para una experiencia inmersiva

La voz, sin embargo, resulta angelical mientras canta las primeras notas de “Golden” (As the Moon Rests, 2022), acompañada del piano sobre el que, poco a poco, se añaden los golpes de batería y los riffs de esa característica guitarra de estética heavy.

La inmersión es inmediata y en unos pocos minutos ha mostrado sus cartas, sin artificios ni alharacas. Solo música emocional, desgarrada y tocada con un sonido limpio ante el silencio sepulcral de la audiencia que, sorpresa, se mantiene incluso entre canción y canción.

Pocas veces podemos escuchar y degustar la música en directo de forma que permita apreciar la riqueza de los matices que apuntalan una propuesta tan introspectiva. Para ello es necesaria una sala con el equipamiento y el diseño adecuados, y una audiencia respetuosa. Tan difícil de encontrar ambas cosas como una vivienda asequible hoy en día.

Death Gospel o la forja de un estilo: de la música clásica al post-rock

Alex Williams es una cantante y multiinstrumentista británica de formación clásica que tuvo un feliz encuentro con una Squier Telecaster —la «línea B» de Fender— abandonada y en busca de alguien que le diera vida.

Un aprendizaje autodidacta culmina un viaje desde la música clásica de la niñez al metal de la adolescencia y la escena alternativa más oscura. El resultado es un EP y un disco largo de debut (Forever Blue, 2020) de lo que ella misma denomina death gospel. Esto no es sino una fusión de géneros que engloba el post-rock, metal, folk y rock alternativo. Todo ello lo reúne “As the Moon Rests”, la canción que comparte título con su tercer álbum, y así lo sentimos cuando suena.

Intensidad hipnótica sobre el escenario

En vivo no busca otra cosa que trasladar todo aquello que produjo el estudio, sin grandes cambios. Acompañada por dos músicos más que competentes, Wayne Proctor a la batería y Matthew Daly a las teclas y guitarras, genera una intensidad sobrecogedora.

Porque Williams juega al extremo y al contraste y, por mucho que la fórmula parezca repetirse, ni aburre ni desvela el enigma. Como un hipnótico juego de trileros que nos engatusa sin remedio. Su voz es un canto de sirena ante el que no nos podemos resistir. En ella conviven la fragilidad, el duelo, la euforia y la furia.

Comienzos suaves, susurrantes, casi silenciosos. Con sus lentos crescendos, las canciones son muros que se construyen ladrillo a ladrillo y revientan con un estallido eléctrico. Subidas y bajadas que generan un mosaico de sentimientos. El resultado es de una belleza tan oscura como arrebatadora.

Nuevos horizontes sonoros: los anticipos de su nuevo álbum

Apenas interactúa con el público; su primer y tímido saludo se demora al final del tercer tema, “SPLINTER”, sencillo de 2024 y lo que suponemos será el anticipo de su esperado cuarto largo. También sonaron los siguientes: “Just a Shadow” (2025) y el reciente, de hace apenas unos días, “Wolves”.

Su despedida anticipa las últimas piezas, “Melt” y “Evaporate”, cuyos títulos describen a la perfección nuestro estado emocional al término de un recital tan corto como denso. Los 75 minutos resultan suficientes incluso para aquellos que demandamos trayectos largos.

Cuando la melancolía deviene en catarsis, uno sale conmocionado y liberado a la vez. A.A. Williams, de alguna forma, nos recuerda que entre la luz y la oscuridad hay un espacio indeterminado en el que se refugia el alma.

 


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You May Also Like

MEJORES DISCOS INTERNACIONALES 2019

MEJORES DISCOS INTERNACIONALES 2019 NICK CAVE AND THE BAD SEEDS – “Ghosteen” El nuevo trabajo del australiano, es una oda, un viaje y un sueño cargado de solemnidad, nostalgia abrumadora…
View Post