
Leiva en Alicante: Un sensacional repertorio y una actuación imbatible
La humedad que asolaba y languidecía por las pieles de los más de 15.000 espectadores en el Multiespai Rabasa, se convirtió en la telonera (a los verdaderos teloneros, Sarriá fue imposible asistir por algo que comentaré más adelante) de lo que estaba por venir cuando, pasados diez minutos de las diez de la noche, Leiva y su banda desplegaron con maestría dos horas de música que impregnó pieles, corazones y cerebros de los allí presentes, convirtiendo el 13 de septiembre en un día de gozosa felicidad comunitaria.
Cuando lo que falla es la localización
Antes de entrar a relatar lo allí acontecido en el concierto de Leiva en Alicante, cabe señalar que no haber podido ver a la pujante banda malagueña se debió a la infame ratonera en la que se convierte acceder a este espacio por tráfico privado (lo único viable, porque el transporte público es prácticamente inexistente).
La actual tendencia de habilitar espacios en las inmediaciones de las ciudades es algo en lo que podemos estar más o menos de acuerdo, pero lo que debe ser objeto de consenso absoluto es la necesaria dotación de una infraestructura viaria viable para acoger el tráfico privado, además de la implicación de autoridades locales en la regulación de este.
Si esto no es así, seguiremos asistiendo a las agobiantes retenciones tanto en la entrada (lo cual imposibilitó ver a los teloneros) como a la salida, que llevó más de una hora para poder retornar.
Este corregible acontecimiento no logró deslucir para nada la sobresaliente actuación que Leiva ofreció a todos los allí congregados. Enmarcado dentro del notable ciclo de conciertos Área 12, el madrileño prosiguió con su mastodóntica gira de presentación de su último disco, Gigante. Bajo este marco y por obra y merced de un sonido apabullante, Leiva y su magnífica banda desplegaron todo su saber hacer durante poco más de 120 minutos de revisión de sus clásicos, jalonados con los notabilísimos últimos temas de su más reciente publicación.
El poder del repertorio
Un setlist escogido con exquisito acierto, sin ningún tipo de altibajo —incluso, cuando Leiva paró el concierto para indicar que atendieran a una persona del público que sufrió un vahído—, que demuestra la sabiduría, tablas e implicación de un cantante que, a pesar de no variar en exceso su repertorio durante la gira es capaz de impregnar de una vitalidad inusitada cada uno de los temas que interpreta junto a una banda perfectamente engrasada y envalentonada gracias a su saber hacer y poderío escénico.
Un repertorio que, sin dejar a un lado temas de Gigante —“Bajo presión”, “Ángulo Muerto”, “El polvo de los días raros”, “Cortar por la línea de puntos”, “Caída Libre”—, se ve salpicado con enormes temas de su discografía como “Lobos”, “Superpoderes”, “No te preocupes por mí”, “La lluvia en los zapatos”, “Vis a Vis” —sobrecogedora interpretación de Leiva pidiendo silencio y ausencia de móviles que fue respetada por completo— y que tuvo como colofón tres auténticos hits de su época en Pereza: “Estrella Polar”, “Lady Madrid” y “Princesas”.
Por todo esto aludo en el titular de esta crónica la imbatibilidad de su repertorio. Las canciones suenan más potentes que en su disco, más enérgicas y rupturistas que lo que se puede llegar a escuchar en los, por otro, notablemente producidos álbumes. El caso es que, gracias la profunda cimentación del setlist ofrecido, la notabilísima ejecución de las mismas, un sonido notable sin apenas fallos y la candidez y calidez del final del verano y la proximidad de la playa, hizo que el tiempo transcurrido durante el concierto hiciera aún más gigante a Leiva.