Crónica del concierto de DEPEDRO en Murcia (30/11/2018).

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Depedro, el proyecto del músico Jairo Zavala, presentó el pasado viernes 30 de noviembre su nuevo trabajo “Todo va a salir bien” en la Sala REM de Murcia (actualmente, sala de conciertos con más peso de la capital murciana) colgando el cartel de “entradas agotadas”.

En este álbum, repasa algunas de sus canciones más emblemáticas y publica tres nuevas de una forma especial: grabadas en directo y con la colaboración de compañeros como Vetusta Morla, Coque Malla, Luz Casal, Fuel Fandango o Santiago Auserón, entre otros.

Comencemos desde el principio. El concierto lo inauguró el tema “Vidas autónomas”, instaurando en el ambiente una atmósfera alegre y cautivadora, que no se fue hasta el final, a base de un sonido sólido y con encanto mezclado de folk latinoamericano, americana y pop de cantautor. A ello contribuyó radicalmente la talentosa y compenetrada banda, la voz potente y cálida que mantuvo en todo momento Jairo, así como la intachable actitud de éste. Se mostró seductor, carismático y agradecido (después del concierto, incluso realizó una firma de discos y se prestó amablemente a hacerse fotos).

Sonaron la adictiva “¿Hay algo ahí?” y la bonita “Tu mediodía” intensificadas por un solo de saxo sobresaliente y arrebatador soplado por el gran multi-instrumentista David Carrasco.

“Panamericana”, “Hombre bueno” y la cumbia “El pescador” probablemente fueron las canciones que hicieron mover con mayor intensidad a los entregados asistentes, debido a sus enérgicos y contagiosos ritmos y el buen rollo que irradiaban, especialmente la mencionada en último lugar. Jairo y su banda se bajaron del escenario y la interpretaron rodeados de un público entusiasmado, en el cual me incluyo.

Los éxitos “Como el viento”, “Nubes de papel”, “Diciembre” (acompañado de un solo de guitarra magistral de la mano de Julián Kanevsky), “Déjalo ir” y “Te sigo soñando” (con armónica tocada de forma exquisita por David Carrasco) fueron aclamados con fervor. Destacar también de los dos últimos su carga emocional.

En “Antes de que anochezca”, la banda sacó su lado más cañero y Zavala se marcó un punteo de guitarra aplastante. Fue brutal.

El punto y seguido lo puso el tema “Llorona”, sonando menos desgarrador que en la conocida versión que tanto me gusta de Chavela Vargas pero igualmente tocando la fibra, además, habría que incluirlo en el grupo de los más aclamados.

Y llegaron los esperados y solicitados bises. Con el numeroso público todavía entonando el final de “Llorona”, apareció de nuevo en escena Jairo e interpretó delicadamente, en solitario y con guitarra, la preciosa “De cómo empezamos”. Acto seguido, se unió la banda y con “Flores y tamales” y “Comanche”, que animaron bastante, se despidieron dejando una sensación generalizada de bienestar y satisfacción y a mí, personalmente, agujetas en la cara de tanto sonreír.

Juan Ramón Martínez 

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