Crónica del concierto de WIRE en Madrid (27/11/2018).

Total
4
Shares

WIRE en Madrid: Austeridad y solvencia post punk.

El pasado 27 de noviembre, un Madrid con el centro colapsado y tomado por la policía debido a la visita del presidente de China, y a su ostentosa comitiva, recibía en la sala Cool Stage a los abuelos del post punk WIRE. En los aledaños de Gran Vía este cronista se encontró e informó de la presencia inmediata de WIRE en la capital, a un aparentemente errabundo Nacho Vegas, que iba a acudir de invitado a un conocido programa televisivo nocturno. Pareció que se le iluminaran los ojillos ante la exclusiva. “¿No jodas? Pues iba a quedar con un amigo. Se lo comento y lo mismo vamos…”, me contestó con amabilidad pese al descaro que supuso por mi parte abordarlo en plena calle como si lo conociera de toda la vida, y su primera impresión, a juzgar por la expresión de su cara finalmente comedida por tener delante a un incómodo y preguntón insecto bípedo gigante. (Intentaré asociar el dato de este encuentro con algún momento de la crónica del concierto para que no parezca gratuito, lo prometo).

WIRE se formó en 1976 y publicó su imprescindible “Pink Flag” un año más tarde, un disco de poco más de media hora de duración que sigue en plena vigencia y sonando más actual y moderno que muchas de las obras posteriores surgidas e influenciadas a la sombra del debut, ya cuarentón, de estos músicos. Tras este impactante inicio, el grupo británico decidió complicarse la vida y buscó refugio en la experimentación oscureciendo su sonido y llegando a ser definidos por un crítico musical como “los Ramones en la escuela de artes”. Los sintetizadores y las atmósferas sombrías poblaron el estilo de la banda liderada por Colin Newman. En 2017 publicaron su penúltimo álbum y en la actualidad preparan el que lanzarán en 2020, cuando el cuarteto londinense esté a punto de cumplir cuarenta y cinco años de vida artística.

De los Wire originales siguen en activo tres miembros: Colin Newman, Graham Lewis y Robert Grey. A principios de esta década se incorporó el guitarrista Matthew Simms que se ha llegado a integrar en el grupo con profesionalidad y humildad, sin ningún afán de destacar sobre los gigantes ingleses del post punk. El concierto en Madrid en el Cool Stage duró hora y media fue de menos a más intensidad. Comenzó con material reciente, los melódicos y pausados “Be Like Them” y “Mindhive” con un Colin Newman (voz y guitarra), abstraído y no muy empático con su público; “leía” parte de la letra de las canciones que interpretaba desde una tablet situada cerca del micrófono. A partir del tercer tema llegó el fuego amigo del célebre disco de debut de Wire: “Three Girl Rumba” y, uno de mis temas favoritos de los ingleses, la espídica locura de “Underwater Experiences”, el punto medio musical ideal entre los mejores Talking Heads y los Devo recién ingresados en el frenopático. Pasaron con soltura y sin que sonara estridente desde las canciones incluidas en discos publicados en los ochenta como “The Ideal Copy”, hasta los recientes del “Red Barked Tree” o “Silver Lead”. Del punk matemático y la cara siniestrilla de la banda a la sobriedad y solemnidad que inyectan a sus canciones en los últimos tiempos.

Aunque a primera vista, los tres veteranos de Wire puedan transmitir la sensación en el espectador que acude a sus directos de cierto hastío, como si fueran los intérpretes jubilados e irónicos de una película de Ken Loach, defendieron una selección de su repertorio con sonido contundente, sin postureo ni pose rockista, como unos trabajadores más, casualmente músicos, que respetan y guardan con recelo su influyente obra. Porque es indudable que el grupo que, en realidad siempre ha mirado más la música hecha en EEUU que la creada por sus paisanos, es padre espiritual de numerosas bandas: desde Sonic Youth, a Dinosaur Jr o Gang of Four, pasando por Elastica que no dudó en calcar el riff de “Three Girl Rumba” para su “Connection” de los noventa. Por no citar a formaciones de nuestro país fascinadas por las guitarras en bucle envueltas en celofanes sintéticos como Ciudad Lineal o Belgrado, o integrantes del Xixón Sound como Penelope Trip o Eliminator Jr, uno de los grupos por los que pasó Nacho Vegas antes de iniciar su carrera en solitario a principios de este siglo (Jaque Mate).

Que los abueletes del art punk sigan en activo poniendo al día su repertorio preparando, además, su ¿decimosexto? disco de estudio es una gran noticia y una fiesta a la que habrá que acudir cada vez que decidan salir de gira. Larga vida al cable. God save the Wire!
 

José Martín S

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You May Also Like

Jägermusic Tour 2019 anuncia su programación

Llega una nueva edición del Jägermusic Tour, que se celebrará en Sevilla, Madrid, Valencia y Barcelona los días 27 y 28 de septiembre y 4 y 5 de octubre respectivamente. Este año…
View Post