SONORAMA 2017 LA CRÓNICA MÁS LARGA JAMÁS CONTADA (Y LA MEJOR)

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SONORAMA RIBERA 2017

“Insisto”

Bueno, pues ya ha llegado el momento que mas temía. No es el fin del Sonorama, ni la resaca del día después (días después), ni la depresión post festival, ni el recuento de daños económicos, físicos e incluso psicológicos, que deja en mi cuerpo y en mi ser un magno evento like this. No. Lo duro viene ahora. Tengo que escribir la crónica. El deber y la conciencia me obligan a hacerlo lo mejor posible, más aún cuando la organización del Sonorama nos ha tratado tan bien. Información detallada y precisa en cada momento, acceso fácil a conciertos, ruedas de prensa, showcases y demás, espacio sencillo, pero suficiente, habilitado para prensa.  Hay quién dirá que ha habido fallos y cierto es. Colas kilométricas algunos días para recoger las pulseras, problemas técnicos en más de un concierto, un sobreaforo a ratos agobiante, pero quitando lo último, que sí creo firmemente que debe mejorar o cambiar, lo cierto es que el festival se saldó con una nota muy positiva.20

No es tarea fácil resumir seis días de festival. En nuestro caso cuatro ya que nos fuimos justo al comenzar el quinto día.

El festival este año empezaba el 10 y terminaba el 13 pero tanto un día por delante como otro por detrás (miércoles y lunes) se podía ya asistir a conciertos que, aunque programados en el en el camping (Escenario Desperados), no decepcionaban ni por escenario ni por bandas ni por ambientazo. El MIÉRCOLES nada más llegar pudimos ver a Luís Brea (le sigo adorando aunque no cantara Tres Cruces), Varry Brava y Rufus T. Firefly. A Rufus volveríamos a verle, almenos dos veces más, pero no así con los murcianos. Y es una pena porque les hubiera vuelto a ver cada día. No solo son cachondísimos y transmiten alegría con cada canción sino que practican un pop italianini con tintes incluso ochenteros de una manera muy bien conjugada. Y atención al teclista. Ese hombre es puro talento disco inferno. Bru tal.

Terminado el bolo de Rufus nos fuimos a dormir. El grajo estaba volando bajo y ni el plumas calentaba suficiente en medio del frondoso bosque devenido en camping. Nosotros nos fuimos al hotel. La edad no perdona.trigo

El JUEVES empezaba oficialmente el festival. Estábamos citados a mediodía a la rueda de prensa con Amaral en el Ayuntamiento. El omnipresente director del festival, Javier Ajenjo, presentaba orgulloso al cabeza de cartel de esa noche y seguramente del festival. De ellos dijo que eran la mejor banda española del momento y que la producción de su show era de lo mejor que se podía ver hoy en día. Negó que hubiera burbuja de festivales y conminió a seguir apoyando la cultura, como viene haciendo Art de Troya desde hace ya veinte años con este festival que tuvo unos inicios modestos y que ha ganado el merecido honor de ser el referente en cuanto a música, gastronomía y enología. Avanzó en primicia que en breve saldrá al mercado un turismo llamado Sonorama y cedió la palabra a la alcaldesa de Aranda de Duero y a Enrique Pascual, presidente de la D.O Ribera del Duero, que presentaron la I Gran Fiesta de la Vendimia que tendrá lugar en Aranda de Duero el 23 de septiembre de 2017. Todo muy bonito.

izal-bitchesDe ahí salí rauda hacía la Plaza del Trigo, que ¿cómo estaba? Abarrotada, lógicamente. Pese a ello, había bastante seguridad que garantizaba no solo un fácil acceso sino una evacuación rápida, de ser preciso. Un pasillo vacío a la izquierda de la plaza, solo abierto para el paso en ambos sentidos, permitía deambular con comodidad y sin sensación de agobio. Nos colocamos en un lateral y desde ahí pudimos ver tranquilamente (es un decir) a la enérgica Kuve acompañada en algún momento por su hermano Sean Frutos (Second) y Jorge Guirao (Second también). Después de ella, una de las sorpresas que se irían desgranando a lo largo de los cuatro días. En este caso fue Mikel Erentxun. Viejuno o no, todo el mundo supo y coreo sin fallo Mañana, Cien Gaviotas y demás. Estuvo bien. Ahora que Mikel está más cómodo que nunca con su voz, la sensación de recién estrenado parece acompañarle.

Terminado lo que allí se daba, nos dimos una vuelta por el pueblo. Calles que se convierten en ríos de vino y gente, locales de los que a todas horas se escapa música. Esa que a mí y a ti nos gusta, que para eso nos llaman indies. Entras en bar, Punsetes, pasas por otro, Vetusta. Es el puto paraíso. Perdonad, pero en medio de agosto, sin pasar calor, con buena música y un ambiente perenne de felicidad lo único que piensas es: “aquí estoy, en mi paraíso soñado.” Sigo.

Después de comer en una de las terracitas, carne por supuesto, nos fuimos a hacer la siesta. Indies sí, festivaleros mucho, pero sensatos y algo ajados, también.hab-roja

Primera noche oficial del festival. Imposible llegar a todo así que excel de mi amiga Sofía mediante (la misma que opina acertadamente que esto del indie son cuatro dando vueltas: el hermano de uno con el guitarra de otro que es el productor del de más allá siendo este el hermano del primero) nos organizamos. Después de circular al trote, que no al galope, por una de las filas de entrada al festival, nos encontramos con lo que sería el recinto ferial. Tres escenarios, una carpa, un market, stands de CocaCola, Beefeater y algo más. Un Vip, un Vip Gold (aún no acertamos a saber a santo de que nosotras llevamos pulseras doradas si solo se vendía un tipo de Vip, pero a cuadrúpedo regalado no le periscopees el incisivo y como desde el Vip Gold se veía bien no, mejor y encima las copas eran un poco más baratas, pues oye, si hay que ser dorada, se dora una y ya). ¿Qué más? Un montón de baños (bueno, en el Vip no, ahí justos, justos…más justos que un dedo por el …shut up). Ah! y una zona dentro del Market llamada Sonorama Baby. Mini recinto para niños al que los más peques podían acceder pagando la simbólica entrada de un euro ya que la cultura no es gratis y es acertado ponerla en valor. Y niños había. Según la organización, 250 menores hasta 12 años disfrutaron de su escenario, sus barras con zumos y su Tadeo Jones 2.

A lo que vamos, los conciertos:

JUEVES: Una no puede llegar a todo. Lo intenta pero nops, imposible del todo. Así que os diré que enterito y bien vi el Concierto de 20 aniversario de Sonorama: Sean Frutos, Dorian, Kuve con Was cantando Toro y haciéndolo muy bien, Xoel López, los hermanos Ferreiro e Izal. Cada uno con su himno y todos con el de alguno. Nos gustó. Era lo que tenía que ser y punto. A continuación Loquillo. Repito mi frase favorita para describirlo “metro noventa y cinco de divina estupidez”. Pese a ello y gracias a ello disfruté mucho otra vez con un repertorio que hasta yo me sorprendo en recordar palabra por palabra. La mente humana no deja de sorprender y la mía me tiene inquieta y algo preocupada. Después del Loco nos fuimos al escenario Aranda para ver a Dorian y solo un palabro define lo que allí se vivió: “horror”. En serio, pasé instantes de miedo. Decir que había demasiado aforo es un eufemismo. Era el puto infierno. Vi pasar a una mujer con su niño en brazos y en la cara una pena, como diría Auserón. Encima hubo problemas de sonido. Juro que pensé que lo hacían para desalojar el tema. Hubiera valido también con hacer salir a Los Planetas a cantar alguno de sus temas nuevos, pero ese cartucho lo guardaban para más adelante…mut

Después del mal rato nos fuimos. No nos quedaron ganas de más. El director del festival, Ajenjo, dijo hace unos días que no anunciarían una nueva edición para 2018 hasta que no dispusieran de un recinto adecuado y convenido algunas medidas serias en relación a la sobredimensión que está tomando el asunto. Limitar los conciertos gratuitos del pueblo a solo los abonados es una buena opción como propuesta pero deberían ampliarlo a los vecinos empadronados en Aranda. En definitiva, ellos son participes también del éxito del festival. Seguimos.

VIERNES: Por la mañana la prensa estábamos citados a un showcase de Shinova en Le Club. La expectación por ver al grupo hizo que prensa, seguidores, fans y curiosos reventaran también el aforo del local, alcanzándose temperaturas en el interior cercanas a los 212 grados Fahrenheit. Justo a ese nivel de ebullición nos llevó también la potente voz de Gabriel. Si bien la primera vez que les vi no me convencieron, la segunda me sorprendieron y a la tercera ya les disfruté, esta cuarta me ganaron totalmente. Sí, se parecen a Elefantes, a El último de la Fila, incluso me pareció ver a Raphael pero eh!! también vi a Raphael en Santiago Auserón y nadie se lleva las manos a la cabeza. Influencias tenemos todos y los que no, muy mal, hay que ser más abiertos…Añadiré que creo que han hecho un cambio de estilismo, almenos dos de ellos, que les favorece. Detalle absolutamente superfluo, cierto, pero yo solo digo lo que vi.

Después de esto, vuelta a la Plaza del Trigo para terminar en la Plaza del Rollo. Allí Corrientes Circulares nos hicieron bailar temazos de ayer, de hoy y de siempre. Desde Ritmo de la noche, a Qué No de Deluxe sin dejarnos algo de Vetusta. Ecléctico.rollo

Y aquí llegamos a otro punto álgido, un fuera pistas, un momento up close and personal: EL LECHAZO. Qué no estará en el cartel pero es la estrella del festival. La mía, sin duda. Lloro solo con recordar los sabores y efluvios del pobre corderito: tierno por dentro y crujiente por fuera. Y el vino. Y el milhojas de crema. Y las morcillas, y los chorizos…Y la ensalada que parece que no pero también estaba riquísima. Bien por Casa Florencio. De ir, volvería.

Siesta otra vez y de cabeza al recinto a ver a los putos Sexy Zebras. Programados a las siete de una ya calurosa tarde, cosa que no hizo desistir a una entregadísima audiencia que no paró de corear y, más allá, vitorear cada magullamiento, traumatismo y contusión de Gabriel, José y Samuel. Es que  los putos son reputos y rejodios. Un salto final de Gabriel al círculo concéntrico formado ad hoc para la ocasión pondrían fin a otro bolazo de este trío. Dice mi amiga Rosa que algún día se pegaran una hostia que no tendrán ni frío ni calor. No sé, es probable. Seguiremos atentos al devenir de los acontecimientos. No desconectéis.

Después de eso y de perderme la cápsula Ziggy Stardust y del homenaje a Ok Computer (sí, lo que estás pensando también lo pienso yo mucho y mucho españoles) seguimos la noche: Iván Ferreiro, cada vez con más poses y más presencia y más de todo y muy bien. Sidonie, con su show milimetrado pero efectivo y muy festivalero. Leiva, psssehhh, pero es que quitando un par de temazos de Pereza él a mí no me va, pero psssseeehhh, insisto. Xoel López del que destacaría su interpretación de Tierra y sobretodo de A Serea e o Mariñeiro. Elegante a la par que sencillo. Yo le disfruté a lo lejos, desde un Vip con estupenda panorámica pero sé de más de una que dejó parte de su indumentaria en la puerta solo con oír los primeros acordes. Tengo unas amigas cojonudas y entregadísimas. Eso hace del Sonorama un sitio aún mejor. Joder, ¡que lujo! Seguimos con Fangoria y un excelente playback o lo que sea que fuere que hiciere aunque lo hiciere bien y cuadradísimo. Pues molt bé, pues adiós. Y quedándome con ganas de escuchar a Novedades Carminha nos fuimos. La experiencia me ha enseñado a dosificarme que no es muy yo pero muy necesario en mí 😉backstage

SÁBADO: Ducha y desayuno y el grupo se disoció. No me gusta emplear el vocablo divorcio…fue un cese temporal. Unas se fueron a Ramón Mirabet a la Plaza del Trigo que por lo visto no decepcionó. Este señor está en racha y en todas partes, también. La otra mitad nos fuimos a ver a Second en un nuevo escenario, en el barrio de Santa Catalina. Son innumerables ya las veces que les hemos visto y sí, nos sabemos los temas del derecho y del revés pero coño, es Second y si están, yo estoy. Perfectos, empáticos, sincronizados y sobretodo entregados. Una plaza abarrotadísima se lo agradeció. Incluso los vecinos lo agradecían con cada cubo de agua que arrojaban. Otro festival dentro del festival. Terminando ya la gira que les lleva rodando ya desde hace mil, les quedan fuerzas para preparar dos conciertos bellísimos acompañados de la Orquesta Sinfónica de la región de Murcia al completo. A principios de noviembre, dos días, 60 músicos más Second. No busquéis, se agotaron las entradas en un abrir y cerrar.

Unos metros más allá, en La Plaza del Trigo, otra sorpresa: Izal, al que ya se pudo ver jueves noche en el concierto de 20 aniversario del festival, hacía su aparición estelar y a juzgar por la respuesta, magnificamente recibida.

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Por la noche esperaba mi plato fuerte del festival: SANTIAGO AUSERÓN + SEXY SADIE repasando la carrera del primero con algunos temas de los segundos. Me emocioné solo empezar con Annabel Lee, sentí absoluta felicidad con La Negra Flor, reí con Semilla Negra y casi lloro con Jardín Botánico. La nostalgia es lo que tiene. Estupendos también Sexy Sadie. JaimeNadie interpretando Scratch in My Skin erizaba la piel. Gran músico con su antiguo grupo, siendo Sr. Nadie o tocando junto a Amaral. Incluso componiendo Jingles. Ay.

Tras ellos, Lori Meyers que o les han tangao o les van a tangar. ¿Qué es ese montaje, de donde sale esa reja, quién la subia y como y cuando la bajaba? ¿Qué nos hemos vuelto locos o qué? Adoro a Lori Meyers. Bailo como una loca con Emborracharme, con Mi Realidad. Son grandes y tienen temazos. Voz no mucha pero esto es indie, ¿quién dijo que la voz era lo más importante? Y por ese mismo motivo, ¿quién dijo que la purpurina, las luces de neón, los rayos y los truenos fueran necesarios? Bonito, de acuerdo. Pero les han tangao, fijo, permíteme que insista.

Sábado noche y por mi ya podían soltar los fuegos artificiales. Y eso hicieron en el preludio del concierto sorpresa de tarta de cumpleaños. Una tela blanca con fotos preciosas y muy íntimas que debieron hacer mucha gracia a los organizadores pero que nadie conocía. Pese a ello, acertado homenaje. Ellos se lo han currado tanto o más que las bandas, solistas y demás, así que guay. Bravo por ellos. Ahora bien, lo que vino a continuación fue grande, muy grande.

Retirada la tela, desvelado el secreto y… desalojado el recinto en cero coma. Los Planetas tocando su última mierda (como sinónimo de trabajo, no de ñapa. Que nos soliviantamos…) ¿Nadie les dijo que era un concierto nostálgico, un regalo a quién cumple años, una muestra de gratitud a una audiencia? No sé…Lo siento por los puretas. Aunque yo os quiero igual. Muac. Lo dejaré aquí ahora que aún estoy a tiempo. O no.

Terminamos la noche con La Habitación Roja (geniales, elegantes, superiores y con cameo de Niños Mutantes incluido) en el escenario Aranda y Shinova en el escenario principal. Dos conciertos que hicieron olvidar el fiasco anteior.

Y por mí ya está todo más o menos visto. El Sono continuo fuera del recinto y por el pueblo en el día del señor, con Djs por plazas y grupos por rincones. Camela en el escenario Desperados del camping. Guay por los que fueron. Yo duermo tranquila desde aquel día. De momento no hay vacío interior. Después de Los del Río en el San, ese hueco no duele.

Aunque no puedo terminar esta crónica de lo que fue sin mencionar lo que ocurrió DOMINGO en La Plaza del Trigo. Unos emocionados Sidonie junto a Izal, La Habitación Roja, Virginia Diaz y demás, rindieron un sentido homenaje y recuerdo a Supersubmarina. No dejan de estar presentes en cada bolo, cada concierto, cada festival y en Aranda, más.

Ahora sí, llegamos al fin. El año que viene más y mejor. Bueno, más no, por favor. 5.000 abonos menos. INSISTO.

(Agradecemos especialmente al fotógrafo Rafa Ariño su amabilidad por prestarnos parte de su trabajo. No dejeis de seguirle Es el ojo que todo lo ve 😉 )

Mercè Fajardo

 

 

 

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