Nos atrevemos: SanSan vs Coachella

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SANSAN vs COACHELLA

Las 7 diferencias

La providencia quiso que este fin de semana coincidieran en tiempo, que no espacio, dos festivales: el SanSan y el Coachella. Y que yo fuera al primero. Así es la providencia, qué les voy a contar…

Con este inicio, la cosa solo puede empeorar. Miedo me doy…

He pensado que para hablar de uno y del otro, ya que comparten espacio temporal, podemos jugar a “Las siete diferencias”. Verás tú…Como sabréis, el juego va de buscar las diferencias entre dos imágenes semejantes. Sí, ya se que hablar de semejanza e imagen aquí es arriesgado pero, ¡eh!  “qui no arrisca, no pisca” que traducido sería “sino arriesgas, no ganas”. Empezamos.

Semejanza y diferencia

  1. Entradas generales, baños comunitarios, polvo, piso rústico. Coachella es encantador. Todo huele a limpio y el polvo es de estrellas. En el SanSan el polvo es de crecimiento urbanístico costero a medio cocer. El resto de polvos de uno y del otro no están incluidos en la entrada pero deben ir a la par, que estamos de festival, you know. Bien resuelto el tema baños en el San. Rústicos también a más no poder pero de cuádruple carril, como la mejor de las autopistas. Sin espejos, que aligera y además, mantiene sanas las cabezas. En eso el Coachella va flojo. A juzgar por el nivel de postureo, las cabezas andan mal aunque se peinen bien…Seguimos.

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    Sanseritos
  • Entrada PULSERA. Coachella como es muy cool tiene su pulserita RFID que no es más que un chip identificador por radiofrecuencia. El San no tiene chip pero la pulsera chapaes requete y si te la dejas puesta, pa luego después, embellece que no veas. Además, el chip no solo identifica lo que tienes y lo que gastas sino por donde te mueves y con quién. Para mejorar y prestar servicio, dicen. A mi tanto servilismo me pone nerviosa y que me sigan, más….Y el chip da pol culo, que en el Neox lo probé y se clavaba everywhere. Además, los token del San eran lo más. En negro y con los nombres de los artistas en fucsia metalizado. Qué igual te comes a Second que te bebes a Izal. Aunque lo propio seria beberse a Second y comerse a Izal. Por lo de embriagar y empachar, digo…Lo siento, no puedo evitarlo aunque, en el fondo, me gusta Izal. Solo que necesitamos tiempo separados. Cese temporal. No sé si podrá ser, ahora amenaza con pinchar. En el San ya lo ha intentado pero listo como es, junto a alguien que sí sabe.
  • Precio: El San desde 48 leuros. Coachella desde 399 dolares americanos. No voy a decir más. Duración: El San cuatro días, concentrados. Coachella 6 días en dos findes. A ver, quién va al Coachella no llega en Bla Bla y puede cogerse 4 aviones. Que para eso están.
  • Organizadores: Aquí, Santiago Álvarez, empresario hostelero y promotor de conciertos. Ha conseguido que el SanSan también participe en campañas benéficas como #1niño1bici de Burning Asfalto. Allí, Philip Anschutz. Un magnate que no oculta su ideología de ultraderecha: financia grupos anti-gays como Mission America Coalition y está acusado de apoyar medidas discriminatorias contra la comunidad LGTB. No somos tan guapos pero somos mejores.
  • ¿Qué más? Barras. Vamos por las barras, que no de bar pero sí vertederos de amor. Pues en el San el servicio era rápido y eficaz. A eso debía contribuir el innovador sistema de llenado de vasos de cervezas desde abajo “Bottom Up Beer” (con regalo incluido. Imanes redonditos para la nevera). Un americano amante de la cerveza es el responsable del sistema de distribución más rápido del mundo que permite al mismo camarer@ servir hasta seis cervezas a la vez y con un óptimo aprovechamiento del jarabe de lúpulo ( 98% frente al 80% anterior. O menos, que todos hemos presenciadosansan-vaso pericias que provocan ríos de alcohol no solo corriendo por las venas, mujer….) Respecto a Coachella, ni la cerveza llenada por el culo puede competir con Broken Shaker, líderes mundiales de los handcrafted cocktails con remedios contra el calor como el “Dark & Stormy”: ron y cerveza de jengibre sobre hielo picado, con esencias de romero y hojas de lima kafir. Canela en rama.
  • Y last but not least, los artistas. Ellos tienen, nosotros too. Ellos bailan, nosotros lo intentamos. Ellos cantan, nosotros gritamos. Pero es que aquí somos más reality bites. El cartel de Coachella incluye a Lady Gaga, Radiohead, Capital Cities y New Order. El San a casi todo lo patrio, que es mucho y en general muy bueno. Y a Kaiser Chiefs (magníficos con Ricky Wilson más Leeds que nunca). Y a Los del Río. Y a Ojete Calor…Entre lo bueno: Neuman, Second, Varry Brava (un directo espectacular, de verdad que sí), Full, The New Raemon con McEnroe, Luís Brea y el Miedo (top, no me cansaré de decirlo), Grises (si a estas alturas ella no se ha descuajaringado ni sacado un ojo a nadie, creo que ya podemos respirar), Elefantes

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    Kaiser Chiefs en Sansan 2017

En este apartado haremos un a parte, ya que merece mención especial  el tema de Los del Río y Ojete Calor. Por meritos propios podríamos hacer semejanzas y diferencias  pero si ya de por sí es lamentable ver el espectáculo, que no de ellos, sino de todos los demás, mofándose de la incapacidad de los de Triana de pronunciar Benicàssim, no le uniré un escarnio escrito de lo que es o no el límite de lo tolerable. Y aquí entramos en una, sí obligada, distinción entre lo tolerable y lo respetable. Cuando toleramos, soportamos las ideas/actitudes de los demás. Como seres civilizados que pretendemos ser, la mayoría, aceptamos convivir con aquello que nos es diferente y a veces, incomodo en pos de la libertad. Como persona tolerante, tolero a Ojete y a los del Río. Puedo convivir con eso y mucho más. Hay cosas peores. Torturas más finas, añadiré. Pero si hablamos de respeto, como valor especial que se le tiene a algo o alguien y como saber valorar las necesidades e intereses de otro individuo, aquí ya puedo decir y digo que no respeto a Ojete Calor y Los del Río. Por su poca calidad musical y sus chistes machistas y zafios. También me es difícil respetar a aquell/@s que pensaron que esto es lo que necesitábamos o merecíamos. Y hago un esfuerzo por respetara a aquellos que lo jalean argumentando no se que de pasar un rato divertido y bailar…Cuando todo se vaya a la mierda o todo esto deje de ser divertido, ya veremos quién baila. Y hablando de bailar…también había una carpa de fiesta mayor con Djs, bloggers e influencers…Ahí hubo de todo. Y cuando digo de todo, es de todo. Bueno, malo, regular y peor. Muy de berbena.

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Varry Brava y Sansito
  • Ah! Una última semejanza en forma de atracción. Ellos, la noria. El San, un toro mecánico. Tampoco diré más.

Y este vendría a ser mi análisis, qué no tiene porque ser ni el acertado ni el mejor. Eso sí,  tolerémoslo.

 

Mercè Fajardo

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