Crónica de Odio París en Café La Palma

Compartenos

 

odio-paris

Las horas perdidas en la carretera Barcelona Madrid para los catalanes de Odio París apenas fueron recordadas tras ese sold out de las entradas un día antes del concierto en Café La Palma. Aunque Somos la Herencia dejaron el escenario caliente con su primer LP Nuevos Bríos (LaFonoteca, 2013), el foco de atención lo tenían los de Odio París con su último disco Cenizas y Flores (Mushroom Pillow, 2016) y su interpretación de Arder y Adiós, una de las canciones más esperadas de la noche, que supo atrapar la magia del pop con un sonido muy melódico y pegadizo. Hasta entonces, pocos hablaban de Odio París por la capital pero ayer demostraron tener estilo encima de un escenario al compás de dos guitarras, un teclado, un bajo y un batería.

El despojo de Víctor Riba con la guitarra cuando interpretaba En Junio, una de las canciones del último disco que se caracterizó, principalmente, por lo bailable y con voces amplias y poperas. Parecía que el público cantaba con ellos e interpretaba la misma energía desde el ala sur de la sala. El directo, pese a haber momentos donde la voz se solapaba al sonido de los instrumentos, estuvo agradable y acogedor hasta la media noche. También dio tiempo para escuchar algún hit del anterior álbum, como Cuando nadie pone un disco.

Finalizaron con Geometría Coaxial antes de despedirse con ternura. “Volveremos a vernos pronto”, dijo el cantante con ademán de no querer irse. Así, aporrearon  con mucha potencia las guitarras para dejar constancia de su presencia por Malasaña, mientras la gente volvía a entrar para despedirles con ganas de escuchar más de Cenizas y Flores.

Tras pasar por Café La Palma (barrio de Malasaña), a los de Odio París todavía les espera público que visitar, y más de un mes sobre ruedas hasta finalizar la gira a Barcelona el 25 de febrero.

 

Redactora Angie Ramón

Fotografía  Victoria Vilchez

Leave a Reply