POLIFONIK SOUND 2018: CRÓNICA FESTIVAL 22 y 23 JUNIO

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POLIFONIK SOUND

Barbastro, 22 y 23 junio

Un año más con la llegada del verano, Barbastro se viste de gala para recibir a los festivaleros que, desde hace ya más de una década, son fieles a este festival, pequeño en dimensiones pero grande en devociones.

Igual que en las pasadas ediciones, el  festival se encontraba ubicado en el recinto ferial del pueblo de Barbastro pese a que algunas de las actividades, diurnas en este caso, se celebraban en otros emplazamientos. De esta manera parece consolidarse el concierto acústico que tiene lugar en la segunda jornada del festival en la Bodega El Grillo y la Luna  este año de la mano de Anni B Sweet que actuó en este espacio al final de la mañana, al igual que lo hizo Mikel Erentxun el año pasado. Concierto al que para asistir era necesario disponer del abono del festival y solicitar invitación a la organización, dado el aforo limitado de la bodega.

Como novedad de este año, la Bodega El Grillo y la Luna ofreció a todos los asistentes una visita a sus instalaciones y una cata en grupo. Un paseo entre viñedos  para conocer mejor la elaboración de uno de los mejores vinos del Somontano.

Y no solo esta era la oferta para aquellos que querían disfrutar del sol y el calorcito bueno. Después el éxito del año pasado, otra vez de la mano de Turmeon y en el Paseo del Coso de Barbastro, centro de la ciudad, el sábado, 23 de junio, desde el mediodía hasta bien entrada la tarde, pudimos disfrutar de la sesión de uno de los periodistas musicales más reconocidos en España: Julio Rodenas, director del programa “Turbo 3” de Radio3, que en esta ocasión dejó los micros para calzarse los cascos de DJ. Le acompañó el zaragozano Oddysseyy Dj y el barbastrense Alex Curreya, que ya forma parte del set PolifoniK Sound.

Con todo lo dicho hasta ahora y aún no he entrado en materia esencial del festival. Eso quiere decir que las actividades complementarias diurnas aprueban con nota. Otro capítulo podríamos dedicar a la ruta gastronómica que, mediante un pasaporte y un mapa, nos invitaba a recorrer 21 establecimientos que por tan solo 3 euros ofrecían una tapa de referencia de la comarca del Somontano junto con una bebida (yo probé las chiretas, una morcilla de arroz rica, rica, rica…).

Lo dicho, programación de día con resultado notable rozando el excelente.

Vamos a por el cartel.

Como ya es sabido, el festival cuenta con dos escenarios. Uno cubierto que es donde se llevan a cabo las actuaciones estelares, Huesca La Magia  y otro más chiquito, al aire libre, que rodeado por barras y foodtrucks crea un ambiente mezcla entre concierto, plaza y terraza que resulta francamente agradable.

En este escenario exterior, pudimos ver (y oír, claro) el viernes, entre otros, a Rural Zombies y Mi Capitán. Me centraré en estos últimos ya que tenía muchas ganas de pillarles en algún directo de una vez. La superbanda formada por miembros de Love of Lesbian, Egon Soda, Sidonie, Standstill, Nudozurdo y The Secret Society. Mucho talento hay ahí. Al escucharles por primera vez en directo certifiqué lo que llevaba tiempo sospechando. Realmente este es un proyecto que, aunque esconda una cierta ambición inherente a todo trabajo dirigido a trascender de una esfera privada y por tanto, con pretensión de gustar y recibir reconocimiento público, más allá de eso, es el resultado de las inquietudes quizás no siempre exteriorizadas en las respectivas bandas de sus integrantes. No digo que lo que hagan con sus respectivas bandas no les guste. ¡claro que sí! pero en Mi Capitán parecen relajarse, fluir y experimentar con sus entrañas. El resultado es rock, crudo y sensual. La voz de Gonçal Planas me pareció absolutamente sexy desde el minuto uno y en directo, lo es la voz y la interpretación. Es rock en esencia. Cierto es que si a alguien recuerdan es a Egon Soda pero yo veo también un dejà vu tímido a El  Hijo de Dios de Nudozurdo. Y eso es muy guay. Por supuesto, las canciones más coreadas fueron Suave la Voz, preciosa, rítmica y una de mis favoritas, En la Avenida.

Uy, que llevo media página solo hablado de Mi Capitán…aix. Pues eso fue el viernes en el exterior. Bajo palio, en el escenario Huesca La Magia, tuvimos a Ángel Stanich (magnífico), Carlos Sadness (lo siento, solo puedo decir que me da “grimilla”. I can’t help it…), Delorentos (que son fieles y una constante en este festival), al autóctono Pecker presentando su Incendio Perfecto, haciéndolo muy bien, como siempre, y con alguna colaboración muy sentida. Y cerrando la cuadratura del círculo a Virginia Díaz Dj.

Una primera jornada correcta aunque algo a cachitos de lo regulero, bueno y lo mejor.

El sábado, como sabéis, hubo Bodega, Vermut y tapas que nos prepararon, suficiente y bastante, para una tarde noche de más música. Amo este festival, me gusta su dimensión física y humana y aunque el sábado, igual que el viernes estuvo bien, eché en falta un cartel más a la altura de ediciones pasadas.

En esta segunda jornada mis imprescindibles eran La Habitación Roja, Rufus y Grises. De los primeros repetir lo mismo de siempre. Grandes músicos, con una más que consolidada carrera y canciones que se tocan casi solas. Su accidentado arranque de gira debido a los problemas médicos de Jorge Martí quizás les está pasando factura y los temas de Memoria parecen algo desconocidos para el público. Pese a ello y pasado el ecuador del concierto la entrega del público es total. Terminan con su bandera, “Ayer” coreada por un grupo de niños dirigidos por Pau Roca ante la atenta y embelesada mirada de los presentes.

Antes de ellos, había caldeado el ambiente con su psicodelia, Rufus T. Firefly. La crítica es unánime al alabar el nuevo trabajo, así como los anteriores, de los gansos de Marx. Hace tiempo leí en una entrevista como se quejaba Víctor Cabezuelo de la poca materialización de ese clamor ya que no se traducía en suficiente venta de entradas para sus bolos. Pues bien, no sé si por eso, debido a eso o a una evolución mía personal pero si antes les respetaba pero no acababa de entender, en los últimos meses me uno a ese clamor e igual que yo creo que otros much@s entenderán sus parras y bucles psicodélicos. La presencia del pad eléctrico junto a la batería de Julia habrá ayudado… Y ese sonido Stranger Things, también.

¿Qué más tuvimos…? Ah, Grises. Bien, bueno. Como siempre. Son de esos grupos que ves en toooodos los festivales y gustan, gustan mucho pero ya no me sorprenden…Y siento decirlo. Igual tengo que distanciarme…será eso.

¿¿La Casa Azul???? Pereza. No diré más.

Y por último destacaría a Carmen Boza. No pude escucharla y disfrutarla bien y aunque no so su target, me pareció una propuesta, la suya, muy a tener en cuenta.

Y más o menos eso fué todo. Un festival ideal, muy cuidado, que siempre ha hecho gala de una gran programación y mejor atención a su público. Pero no siempre puede llover al gusto de todos. Pese a ello, buena nota. ¡Felicidades!

FIN

Mercè Fajardo

Fotazas de Alex Martínez Fotografías

(menos la última, obvio, que es mía.

No se puede hacer todo bien. Sería muy cansino)

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