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EDITORS “Violence”.

EDITORS  “Violence”

Sexto trabajo del ahora quinteto de los de Birmingham que a pesar de su título es bastante dulce , con ritmo atrayente,  menos denso  y oscuro  que el anterior.

Lo veo como una evolución natural, no pienso en ellos como un grupo que haya ido dando bandazos,  si no probando diferentes estilos .En sus comienzos eran más guitarreros y ya en estos últimos trabajos están sacándole provecho a los sintetizadores. El tiempo nos dirá si estamos en lo cierto.

Sus ritmos ochenteros a los que ya nos tienen acostumbrados son una evocación al más puro estilo de Depeche Mode.

En Violence dejan atrás a los Smiths o a Joy Division,  ahora viajan con personalidad propia igual que les ocurre a sus coetáneos Interpol. Ya sobran las comparaciones.

Comienzan con un tema tranquilito aunque bailable como es Cold que nos da unas pautas claras de como va a ser el resto del álbum .Hallellujah  (So long)   bufff…. Baterías y guitarras  contundentes , hacen de este tema una joya hipnótica, colosal y bailable. No necesitaremos muchas escuchas para que nos conquiste plenamente.

Cuando llegamos a la canción que le da título al álbum ya nos apetece bailar de manera desvergonzada , con unos golpes dignos de un adorador de la percusión.

Pero Darkness at the Door llega en mal momento, nos corta el rollo, es un tema algo cutre para lo que nos tienen acostumbrados,  que claramente baja el nivel del disco y que acaba entrando por tener ritmo, ser pegadiza y repetitiva que no buena. Se la podrían haber ahorrado .

Superado el bajón nos encontramos con una maravilla que es Nothingness, con un comienzo pausado,  electrónico , con un sinte digno de un desfile con aire semi-industrial de Dries. Lo veo. Puedo visualizar hasta la colección.

Acto seguido nos dejan acariciar el cielo con este pepinazo bailable,  bajo mi gusto el mejor del disco que es Magazine,  su primer single, que pasará a formar parte de las imprescindibles en los conciertos de Editors.

Necesitamos descansar, coger aliento .Y para eso tenemos esta preciosa balada No sound but the wind típica de Tom Smith y los suyos que con su inconfundible  voz de barítono luce en este tema son falsetes,  cruda, demostrando que posee una de las mejores voces del panorama actual. Nos deja un regusto agradable para continuar con Counting spooks que en algunos momentos me parece que podría pertenecer a An end has  a start  su trabajo más alabado. El álbum termina con Belong  como si del comienzo de Stranger Things se tratara, transportándote a un mundo paralelo del que ya no puedes salir. Al igual que sus bonus tracks The pulse y when we were Angels .

En definitiva, un disco casi redondo que espero y confío que sabrán defender con rotundidad en sus directos .

 

María Pontanilla.

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