L.A. ”Para mí hacer un disco supone mis próximos 2- 3 años de vida.”

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Con motivo de la salida de King Of Beasts, un disco lumínico y novedoso que reinventa el sonido de la banda, charlamos con Luís Alberto de L.A.

Pregunta obligada…  ¿Quién es  King Of Beasts? ¿Es lo que buscabas representar con el disco? ¿Eres tú?

En este caso lo que he hecho es crear un personaje, me he creado como un caballo de Troya que es ese rey ,que sería un león en este caso,  y unas bestias que serían las canciones. Yo creo que es un concepto que he tenido que crearme por una situación  personal, familiar o de mi momento ahora en la tierra que ha  hecho que  necesite de la ayuda de algo grande, gigante, donde esconderme, y en esta ocasión pues es un león con unas garras gigantes que me protegen. Es como tu guardaespaldas, por así decirlo, y tiene sentido porque para mí hacer un disco supone mis próximos 2- 3 años de vida, voy a tener que defenderlo en directo, y voy a tener que girar por todo el mundo, me acompaña día y noche y en este caso he creado algo muy grande que son 17 canciones. Es un concepto con toques de África que es un continente enorme, es todo como grandilocuente, ¿no? Por eso creo que el motivo de todo esto es eso, el necesitar algo gigante donde esconderme, o sea, un muro gigante, un castillo.

O sea, ¿Un alter ego?

Exacto, yo no soy el rey, ni una bestia, lo que soy es un músico que se esconde detrás de un personaje que ha creado.

¿Es el disco en el que más has arriesgado? Para empezar porque encontrar un álbum de 17 temas actualmente es complicadísimo…

Yo creo que sí. Sí, porque obviamente sacar un disco tan largo hoy en día es loco, pero también es verdad que vivimos en un momento en el que el concepto de álbum está desvirtuado. Yo creo que la mayoría de gente no escucha discos enteros, la gente escucha singles. Has escuchado esa canción, vas al disco la buscas y le das al play, así que en el fondo da igual si el disco tiene 6, 10 o 26 canciones , si la gente quiere escuchar Where The Angels Go, va a ir al disco buscarán Where The Angels Go y pulsarán play ,fin.  Así que no me preocupa tanto eso.

Aparte,  hemos hecho la edición física que es la que se compran los fans o la que se compra la gente que sigue comprando música, tiene 17 canciones tanto el vinilo como el CD, y después hay una versión digital en Itunes , Spotify y streaming  de 10 o 11 canciones creo, que es  la versión para los no tan fans, para los que no quieren tragarse la intro, el interludio, el final, las partes acústicas y toda la pajarada esta mía.

Además este disco puede ser la metamorfosis de L.A. …¿ Ha sido algo así como un reset?

Sí, de hecho hay una cosa muy curiosa. El otro día un periodista mallorquín me hablada de que hay  unos estudios hechos que dicen que cada 7 años regeneramos nuestras células ,y que hacemos cambios muy sustanciales en nuestra vida debido a esta regeneración. Yo tengo 38 años, y él me hizo un estudio preguntándome por cada 7 años y encaja perfectamente, por lo tanto yo hace 7 años saqué Heavenly Hell  que fue el disco que cambió mi vida y toda mi carrera. He sacado tres discos más, y de repente ahora 7 años después saco este disco. Esto cuando el tipo desde los 7 años me hizo unos cálculos que encajaban perfectamente en mi vida, cada 7 años ha habido cambios importantes, por lo tanto algo de verdad hay.

Y él me dijo que con toda la gente que lo había hecho encaja a la perfección. Te lo podría hacer a ti ahora pero no es mi entrevista, es la tuya. Es probable que funcione, siempre hay un margen de error de un año o meses, pero casi casi cada 7 años hay boom que si una ruptura,  que si cambié y me fui a vivir a no sé donde… Ahí algo pasa, ¿no?

Así que en mi caso ahora hace 7 años de Heavenly Hell y tiene todo el sentido del mundo, o sea ahora estoy a las puertas de cambios grandes y espero que sean buenos. Y yo creo que sí es un reset, porque  pasé de hacer 3 discos súper analógicos, grabados en mi casa con cuatro pistas de cassete  y grabados en el pasillo en mi cuarto, en el baño, en la cocina,a un Heavenly Hell ,que fue un disco como súper producido, grabado en un estudio.

De repente firmé con una multinacional, empecé a girar por todo el mundo, acto seguido me pongo a grabar discos como más analógicos y ahora vuelvo otra vez a grabar un disco súper producido, con el hi-fi y tal, o sea que es cíclico diría yo. Así que yo creo que sí, ha sido un reset, un nuevo reset en mi vida, espero que vengan muchos más.

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Por otra parte es un álbum muy dual, muy marcado por la instrumentalización. Quizás vuestro disco más claro pero con un toque melancólico en canciones como Suddenly o Lost And Gone…

Sí, pero eso es algo que no he logrado quitarme  de encima nunca. Tengo ese punto y es algo que Toni Noguera, que es el coproductor del disco, se encargó de intentar quitarme, ese punto tristón- melancólico, pero al final se dio cuenta de que no había nada que hacer, que eso está ahí y lo único que podemos hacer es adornarlo, o sea, el tío es triste, así que vamos a adornar la tristeza.

Cualquier canción de las más alegras como Where The Angels Go,  que en el fondo es como súper positiva y demás,  tiene ese punto melancólico. No me lo logro quitar de encima, pero no soy un tío triste soy un tío alegre, pero tengo ese punto melancólico que no logro extirpar.

Así que es como tu seña de identidad, ¿no?

Si, está en mi ADN.  Tim Burton siempre tiene ese lado oscuro, o Tarantino que  siempre pone sangre a saco, hace una película súper colorista pero después mete sangre, pues yo meto sangre a mis canciones.

La gran sorpresa de este álbum son esas canciones como Elephant Interlude o The Keeper And The Rocket Man, que tienen un sonido más electrónico pero siguen encajando en el disco. ¿Cómo has conseguido ese sonido que además encaja dentro de todo lo que es King Of Beasts?

Se ha hecho un poco adrede todo, hay como dos estadios diferentes del disco, es decir, hay  dos etapas; una primera etapa es a lo mejor los 2 o 3  primeros meses de grabación- en total fueron 7 meses de grabación-  y estos  primeros meses  fueron de grabar demos que yo ya tenía hechas, probar instrumentación, colores, formas de grabar, colocación de micros, efectos de voz…  De todas esas canciones sobrevivieron 2,  y a partir de los 3 meses empezamos a grabar las canciones que son las que hacen el resto del disco, las 15 restantes.

A partir de los 3 meses de grabación, cuando empezamos a colocar canciones, me apetecía que tuviese una intro (King Of Beasts), me apetecía empezar a tope con Leave It All Behind y demás.

Empieza el disco como sin respiración, después hay un momento como más calmado, de repente hay como un elefante que se levanta del suelo y se pone de pie y empieza a caminar (Elephant Interlude), pero de repente  se cae y empieza The Keeper And The Rocket Man, y después acaba el disco y al final dices adiós a la sabana (Adios Savannah).

Creo que todo tiene un sentido, he ido escribiendo la película a medida que he empezado a rodar, he soltado las cámaras, los actores y he empezado a escribir la película. Todo tiene su porqué y todo está ahí porque se fue metiendo durante la grabación.

Volviendo un poco a esa metamorfosis de la que hablábamos, ese sonido propio… Este disco lo has grabado y producido en  tu Mallorca natal. ¿Es el motivo por el que está tan alejado de ese sonido “americano” que os caracterizaba?

Sin duda alguna, sí. Sobre todo porque no estoy a las órdenes de un productor americano, lo cual cambia ya totalmente la película, no totalmente pero sí un 80%.

Cuando estás a las órdenes de un tío que  ha crecido en Estados Unidos, que se ha criado con esa música y demás, es normal que el disco suena como suena y es porque yo lo busco, yo contrato a ese productor porque quiero sonar así.

Pero de repente estoy yo solo ante el peligro con todas mis pájaras en la cabeza y mi película, mezclando mi inspiración británica como puede ir  desde los Beatles hasta Temples o Arctic Monkeys, y después tengo mi lado americano más mi lado mediterráneo, y mi lado propio  creado por mí. Y todo eso es como suena el disco, yo he estado al frente de los mandos, he sido el que he decidido la instrumentación y el que le ha dado forma, color ojos, boca y todo a cada una de las canciones.

El hecho de alejarme de Estados Unidos y hacerlo en casa ha hecho que saliesen de mi influencias que antes no podía poner sobre la mesa , porque obviamente había delegado el trabajo en otra persona, un tío que ha nacido en California.

¿Cómo valoras la experiencia de haber sido tu propio productor?

Pues ha sido un verdadero placer porque dar rienda suelta a toda mi locura es algo que mola, hasta ahora había tenido a alguien que me controlara, y de repente he tenido a un tío más loco que yo al lado, posiblemente gracias a eso el disco es lo que es. Esta locura de leones y África, y de  17 canciones y todo el rollo. Y muy bien porque me lo paso muy bien en el estudio, me encanta tocar, me encanta descubrir cosas, me encanta indagar y ha sido un trabajo de laboratorio prácticamente, de escuchar a Solange, o de escuchar a Alicia Keys , a Kendrick Lamar , a Bon Iver o a Kanye West y ver cómo graban, cómo hacen esto, que es ese  instrumento, cómo hicieron ese efecto en la voz , por qué el vocoder así y no asá.

Todo eso hace que  te lo pases muy bien, que disfrutes de hacerlo, y yo disfruto de hacer esto, para mí no es un esfuerzo extra grabar un disco. Hay mucha gente que odia el estudio, pero en mi caso es un lujo podérmelo permitir y más ser productor. En su momento nadie puso pega alguna y bueno, a partir de la publicación sabremos si ha valido la pena o no.

Ahora que has citado a Bon Iver, ¿Habéis utilizado el mismo sinte verdad?

A toro pasado me di cuenta de que él había tenido la misma influencia del  mismo cacharro, fue como qué guay, nos compramos las mismas mierdas. Se llama OP-1 y en las entrevistas lo estoy poniendo como el culpable del sonido del disco, y es cierto o sea es eral, porque de repente no es la Gibson SG del 65 ni es  una Ludwig  del 64,es un tecladito como un antiguo Cassio de esos pequeños que emula sonidos de batería y demás. Puede  filtrar y tiene mil opciones de filtros, es muy guay te abre todo un universo que ha hecho que yo haga canciones con bases. Yo vengo del  rock clásico, o sea vengo de la guitarra acústica, hago la canción, meto un bajo una guitarra eléctrica, batería y  como mucho algún piano o teclado y la canción está hecha. Pero de repente me he metido en un universo de tecnología, que no diría que es infinito pero  casi casi es infinito, y más cuando indagas y ves que hay mil samplers y mil historias y es como no se acaba nunca.

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Ahora estáis con Sony, una multinacional, ¿Tenéis “miedo” de la reacción de los más puretas ( o posturetas) del indie?

No, la verdad es que no.  No, porque con el tiempo te das cuenta de que es un tema muy latente, “tío has hecho un disco como muy comercial”, pero siempre cito a Taylor Swift, Haters Gonna Hate, así que me da igual. No me preocupa, no me preocupa porque en el fondo no creo que nada de eso pueda afectar a mi carrera si mi carrera ha sido sólida y realmente lo que estoy haciendo y en lo que trabajo es denso, este disco es denso como para que me pongan a crujir en internet, cuando pueden hacerlo ahora mismo si quieren, incluso hay gente que lo hace y me da igual.

Habéis hecho gira internacional con Band Of Horses. ¿Cómo surge la colaboración? ¿Qué percepción tenéis del público español respecto al internacional?

Lo de Band Of Horses sale porque soy amigo de Ben Bridwell, el cantante ,y ya hacía mucho tiempo que  estábamos como a ver si algún día hacemos algo, si tocamos juntos, si hacemos una gira juntos, pero nunca habían coincidido sus salidas de disco o sus giras con las mías , y no funcionaba. Pero claro, yo acabé el disco en enero y ellos anuncian gira europea en febrero, y fue como ahora o nunca, y al final lo hicimos pero no es tan fácil, no es meterte en su autobús y dormir con ellos en la cabina. Es una logística muy bestia, o sea llevábamos todo nuestro backline, y cuando haces una gira internacional con una banda de este calibre hay que hacerlo lo más profesional posible.Tienes que llevar tu set, montarlo recogerlo y dejarlo todo como estaba, no dejar ni un cigarrillo en el suelo, por lo tanto son muchas cosas que hacen que eso cueste un dinero, un esfuerzo y un trabajo, pero la base es que yo conozco a Ben y somos amigos de la banda y aparte somos muy fans de la banda y para nosotros es como un regalo, así que vino bien, lo hicimos y fue una maravilla, seguramente repitamos en agosto y hagamos algo con ellos.

Y después lo de los públicos sí que hay diferencias pero, hay una cuestión básica aquí y es que yo llevo desde el 2009 trabajando unos cimientos de una carrera y en Europa llevo un año, por lo tanto las diferencias no son tantas, a lo mejor dentro de 9 años tenemos que hacer un balance y ver cuántas son las diferencias. Lo que sí noto es cierta similitud en la reacción de la gente, yo recuerdo los primeros shows en Madrid con Heavenly Hell , y la reacción es muy parecida a la que se está teniendo ahora mismo en Alemania, por eso queremos volver a Alemania y por eso queremos seguir trabajando ahí. Vamos ahora en Junio.

Alemania o México o territorios donde la reacción es muy parecida a lo que fue aquí en su día, es lo que me hace pensar que tenemos que construir algo como lo que tenemos en España, ahora mismo o a lo que estamos aspirando a tener en España.

Ahora comienza la temporada de festivales, cuando acabe, ¿Gira española?

Sí, por supuesto. Acabamos festivales ,y estamos ya preparando fechas en salas y de más por supuesto, tenemos que compaginarlo con vuelta a Europa y claro, los festivales últimamente acaban en Octubre, hay festivales en septiembre, está todo como muy encajado pero sí que va a haber salas.

Por último, ya habéis cumplido el “sueño” de cerrar una gira en el Teatro Principal de Mallorca , ¿Siguiente meta?

Hay muchas, pero a lo mejor el Palacio de los Deportes aquí en Madrid, el palacio de los deportes sería una de ellas.

Adriana Sesma

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