ENTREVISTAMOS A PLAYA CUBERRIS

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“En Playa Cuberris la canción es la que manda. Buscamos sinergia entre música y letra”

 

Nuevo disco, “Entrar a matar”. ¿Seguís con el concepto de Rock playero?

(Pedro) Decimos que tenemos un estilo particular, que es el Rock Playa, porque tenemos un abanico de referencias que consideramos bastante grande, que es transgeneracional; y ahora simplemente , nos hemos reafirmado en lo que siempre hemos hecho, que es defender la canción independientemente de los estilos; nosotros defendemos la canción, y no nos importa utilizar recursos del folk, del country, rock, una fórmula más pop, nos da igual. Lo que importa es la canción y la canción manda en Playa Cuberris.

Habláis de que no tenéis problema en utilizar cualquier estilo, pero ¿Cuáles son vuestras influencias?

(Álvaro) La verdad es que es complicado, porque cada uno tiene las suyas. Además es gracioso como tú puedes tener ciertos gustos musicales, pero después, lo que te sale a tí, a pesar de que de alguna manera has estado influenciado por otro artista, no se parece. A lo mejor has tomado ciertos conceptos que luego los has vestido de otro modo. Dicho esto, creo que hemos cogido mucha influencia del rock de los 90.

(Pedro) Las canciones van desde la parte más setentera, que a lo mejor la cubre Álvaro, y yo me inclino más por la cuna de Seattle, el grunge, Pearl Jam, todo eso es de lo que yo me he empapado. En cuanto a letras, sinceramente creo que parten de una raíz honesta, no puedo decirte que me he inspirado en Calderón de la Barca, pero siempre me han gustado las canciones con buenas letras. Entre mis letristas favoritos están Serrat o Sabina; no sé hasta qué punto me habrá podido influenciar, pero desde luego que son las personas que yo considero, a nivel letras, más potentes. Pero claro, también hay que hacer un discurso adaptable al público que tú tienes y a la percepción actual que hay de la música. Ahora cuesta más pararse a escuchar la música, pues imagínate la letra. Hay que lidiar un poco entre la riqueza de una buena letra, y saber también a la vez, comunicar en un lenguaje que el interlocutor sepa percibirla fácilmente.

Son entendibles, son letras directas, ¿Por lo general eres tú quién compone?

(P) Sí

¿Habéis querido seguir en la misma línea del anterior trabajo, del primero, o queréis destacar algo nuevo en este disco? ¿Alguna vuelta de tuerca que hayáis dado y que queráis que la gente aprecie?

Este nuevo disco es una transición, una evolución natural del anterior, sobre todo a la hora de querer transmitir un mensaje. El anterior tenía un formato muy introvertido, muy oscuro. En “Entrar a matar” hemos querido que sea más entendible, más fácil de trasladar al oyente. Yo creo que a eso se aprende, como a todo, a utilizar la fórmula del “menos es más”, a que igual quieres hacer una cosa porque a ti te encanta, pero lo piensas dos veces y te preguntas, ¿realmente le hace un favor a la canción?, ¿Va a ser la canción más fácil de escuchar y de entender? Este tipo de planteamientos desembocan en este disco que tenemos; pero no lo visualizas y lo haces, si no que sencillamente hay una serie de cosas que vas incorporando a tu manera de trabajar y al final el resultado es ese.

Las melodías son potentes, se respira el rock, las letras son directas, voz clara, entendible, ¿Queréis darle más prioridad a la música que a la letra o al revés? ¿Es indiferente? ¿Os importa más una cosa que otra pensando en los directos?

Una canción es 50% letra, 50% música, y eso nosotros lo mantenemos hasta la muerte. Hay letras que te sugieren una música, y viceversa.

Por lo tanto, no siempre hay un orden de: ¿Traigo una letra y a partir de ahí trabajo la melodía?

Hay canciones en este disco, como por ejemplo “Viernes Verdes”, que han partido de unos acordes muy garajeros, y al final de ahí ha salido un mensaje mucho más espontáneo, con un contenido un poco sexual, un poco subido de tono; y sin embargo hay canciones que brotan de una melodía más melancólica, más profunda, y sin querer te llevan a baladas como puede ser “Locos de atar”. Todo depende un poco de lo que te va sugiriendo la canción, que al final es la que manda.

Lo que buscamos sobre todo, es cuidar todas las patas de la mesa para conseguir sinergia, creo que estamos de acuerdo dentro de la banda, en que la unión de música y letra sea algo más que la suma de las partes, como elevarlo a otro nivel. Tienes que tener muy bien cuidadas todas las facetas para que eso pueda ocurrir.

Es cierto que es complicado hoy en día, donde se utiliza la música como fondo, encontrar a gente que se pare a escuchar los matices de la música; donde predomina más la batería, si aquí han metido algo de teclados, como suena el bajo en cierto momento de la canción. Si es así con la melodía, más difícil es con la letra. ¿Qué opináis de esto?

Sí, yo creo que habría que hacer un experimento y preguntarle a la gente por las canciones que escuchan últimamente, y si saben de qué van. Seguro que muchos no te saben decir de qué hablan, y no es que lo importante sea el “de qué” habla la canción, si no “que hable”. Que hable de dar un paseo o comprar el pan, pero que diga algo.

¿Cómo queréis que os vean? ¿Un grupo de Rock, Rock Garaje?

Somos una banda que ha bebido mucho de la influencia histórica del Rock, digamos el “género” por excelencia de la música moderna que ha traspasado muchas épocas, y nos hemos quedado, esperamos, que, con lo mejor de todo eso, y lo que hacemos es sencillamente, una reinterpretación de todo aquello, de lo que ya ha existido, pero con un sello personal que nosotros lo llamamos Rock Playa. Pero no nos encasillamos en el Rock de “Los Cuernos del infierno”, ni tampoco en la parte opuesta. Sencillamente hacemos canciones, este disco es una colección de canciones con un sello personal.

Con el anterior álbum, “Bienvenidos a ningún lugar”, tuvisteis bastante trabajo, fue bastante bien, fuisteis a Radio 3, tocasteis con bandas que están ahora mismo en lo más alto del panorama nacional. ¿Qué pretendéis con este disco? ¿Seguir en ese camino, preferís otros derroteros? Porque el listón es alto. Para ser el primer trabajo salió todo muy bien.

Bueno, salió bien hasta cierto punto, dentro de que era una autoproducción y que todo estaba financiado por nosotros y por mecenas. En este caso ya estamos trabajando con un sello, y es distinto el funcionamiento. Lo que esperamos es llegar a más gente y tener credibilidad, no ser un pelotazo y ya está, si no ser una banda de chavales que ya es su segundo trabajo, que prometen que van a hacer muchos más y que van a ganar con una carrera de fondo.

¿Qué que esperamos de esta nueva etapa? Pues que el público se impregne de las canciones que tenemos y que haga de ellas un show, porque la mitad del concierto es el público, y lo que queremos es crear esa sensación, momentos que valgan la pena.

Empezáis ahora con los directos, ¿Cómo se presenta la gira?

Sí, llevamos como unas 10 , 12 fechas de presentación del single. Ahora venimos de Valencia, del Festival Latidos. Las próximas fechas serán en Marzo, 10 y 11, Valladolid y Segovia; y luego el 1 de abril a la sala El Sol, e iremos anunciando nuevas fechas, como el Festival Fasse Rueda, que nos acaban de confirmar, que nos apetece mogollón, por la complicidad que hay con algunos artistas de ahí, gente que nos flipa como Quique González.

¿Alguno de estos conciertos será el de presentación oficial?

Sí. El del 1 de abril en La Sol, presentamos el disco aquí en Madrid, ese va a ser especial, esa es la gran noche. Con artistas invitados…

Eso quería saber. Si tendréis artistas invitados, si habrá sorpresas…

¡Por supuesto! Habrá invitados, colaboraciones, amigos de otras bandas…Haremos una bonita ceremonia, un show especial. Queremos que la gente se lo pase muy bien.

¿Alguna sorpresa que se pueda desvelar?

Lo que sí que se puede adelantar es que contaremos con la colaboración de Edu Molina, nuestros amigos de La banda de Fesser, con Rubén Armisén de Mezcalina Jones.

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Estamos ahora mismo en un momento de aluvión de festivales, en los que se mezclan bandas de gran éxito a nivel internacional con bandas emergentes ¿Dónde os sentís más cómodos vosotros, en grandes festivales o en salas pequeñas? ¿Qué os gusta más?

En la situación en la que nosotros estamos, los festivales es algo muy bueno, pero si tengo que hablar por mí, personalmente (Álvaro), donde yo prefiero tocar y ver música, es en salas. Centrarte en lo que estás viendo, y el artista centrándose en lo que está representando y para quien. En cierto modo, en los festivales, el gran perjudicado, por así decirlo, sería el público; porque al final sí, estás viendo mucha música, en un mismo sitio, por menos dinero del que te costaría ver a todos esos artistas por separado, pero, ¿Realmente estás viendo el show de esa banda?, probablemente estés viendo un 60% y no vas a conocer lo que realmente te puede ofrecer ese grupo en concreto.

(Pedro) Esto es una opinión más personal, pero yo creo que, lo que realmente tiene este país, es una carencia de cultura de salas, el consumir música en directo y tener el contacto con tu artista real, y la intimidad que eso tiene y que las canciones te calen. Los festivales, en cierto modo, promueven la cultura del single, lo inmediato. Es una oportunidad para la gente de ver a muchas bandas de golpe, pero no vas a exprimir todo lo que se podría de cada uno. Lo que hace falta es más facilidades, tanto para los músicos, como para los consumidores, que los intermediarios sean menos castigadores en ese sentido.

Los festivales son muy divertidos y son un escaparate estupendo pero, a nivel musical estrictamente, lo que mola es una sala, y además hay salas maravillosas, con técnicos que te tratan estupendamente, que se preocupan y sacan un sonido de la hostia, los festivales son un poco más “fast food”, pero que al final va con la propia forma de consumir música del ciudadano de hoy en día. Los festivales son una industrialización de una realidad social que es esa, no se está consumiendo la música con la intimidad que se debería, porque la música no es solo un negocio, es parte de la cultura y hay que respetarla y tratarla bien.

Y hablando de la música en salas, ¿Qué opináis del problema con el horario de la música en directo? ¿Creéis que es un problema para su difusión? El que el horario se limite hasta la hora en la que, realmente, la gente empieza a salir de sus casas.

No te sabría decir si es causa o consecuencia. Es cierto que hay muchos países, como Irlanda, o ciudades como Londres, en las que te cuesta muy poco encontrar música en directo. Lo que nos falta es relacionarnos más con este espectáculo, entenderla mejor y saber que , un concierto no tiene por qué sonar más alto que la música que tengas en los bafles puesta. (Pedro) Yo insisto en que es cuestión cultural, ha habido sogas históricas que todavía están presentes, y la expresividad siempre se ha limitado, y la diferencia entre que se ponga una música electrónica, totalmente sintética, hasta altas horas, es que da dinero. Y la música en directo, casi siempre lleva implícito un mensaje, y esas cosas todavía sigue interesando limarlas, tenerlas controladas, y eso es una realidad. Una de las mayores eclosiones culturales que hemos tenido aquí, ha sido la época de la movida madrileña, la transición, todos esos tinglaos, esos pifostios que se montaban, estaban mal vistos por los regidores del momento; asocian a que eso puede volver a ocurrir, entonces sencillamente se limita para tenerlo controlado. Hay países como decía Álvaro, Gran Bretaña o los americanos, que tienen una música con muchas raíces, una música suya propia de la que se sienten orgullosos y sencillamente no conciben que no se pueda tocar, porque forma parte de su integridad como nación o como sociedad. Si en España quieres encontrar algún fenómeno parecido a esto, tendrías que irte más al sur, en el mundo flamenco, te encuentras muchísima gente que canta y baila de la leche, y te lo encuentras en cualquier momento y en cualquier rincón. Fomentar más los directos desde los medios, quizás, y cuidar más a los géneros que están más escondidos.

¿Estáis trabajando ahora con “Entre botones”? ¿Qué tal?

Llevamos dos años trabajando con “Entre botones”. En el anterior trabajo fue todo auto producido, con mecenazgo, tomábamos decisiones artísticas, lo cual era un error, porque no tienes una perspectiva externa, y lo que tiene una agencia o un sello con el que trabajar, que te aportan esa clase de cosas, te dejas aconsejar, saben entender el espacio que ocupa tu música y como sacar el mejor partido del proceso de producción, como de la propia interpretación o mediatización del producto. O sea que muy felices con la nueva relación. Ahora que llevamos dos años preparando esto que estamos mostrando, imagínate como estamos.

Loren & Roll

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