MAD COOL FESTIVAL 2016

JUEVES 16

Había mucha expectación por ver la puesta de largo del Mad Cool Festival, por fin un gran evento en Madrid, que se echaba en falta desde hacía tiempo y que como todo el mundo coincide, esta gran ciudad se merecía.

Solamente viendo el cartwho - copiael te dabas cuenta de la magnitud del evento y de la propuesta en parte arriesgada, por la variedad tanto de estilos, como de artistas de todos los niveles y sinceramente no defraudó, la gente salió encantada y pudimos disfrutar de mitos vivientes como Neil Young o los Who.

En cuanto a la organización hubo problemas con las pulseras, el parking el primer día no hubo control de entrada, pero se solucionó al día siguiente y se devolverá el importe a todas las personas que pagaron ese día. También otro de los fallos fueron las largas colas, tanto para recargar las pulseras, como para pedir en las barras o en los sitios de comida. En la parte positiva la gran explanada donde estaban situados los dos escenarios grandes, cómoda, muy buena visibilidad, los escenarios dentro de la caja mágica (aunque el sonido en este tipo de localizaciones no suele ser el óptimo), los servicios perfectos, muy cuidados, la amabilidad de toda la gente que trabajó en el festival, los buses que te llevaban al parking, la seguridad, etc.

En cuanto a lo meramente musical comenzamos el jueves: con Lory Meyers tuve la sensación de “deja vu” esto ya lo he escuchado antes cientos de veces, claro que fue de camino a ver a The Kills  que presentaban “Ash & Ice”, su nuevo trabajo tras cinco años en silencio, no defraudaron como casi siempre. Con un sonido más suave, menos sucio para lo que estamos acostumbrados de ellos, esperaba algo más. Corriendo fuimos a ver a una de las grandes atracciones del festival The Who y vaya… grandísimos, conciertazo perfecto, impoluto, con una puesta en escena simple y con unas maravillosas imágenes que proyectaban de sus tiempos dorados. Sonaron  “I Can’t Explain” “Substitute”, “Who Are You”, “The Kids Are Alright”, su mítico “My Generation”, etc. Daltrey y Townshend demostraron lo que son, dos grandes leyendas del rock y con eso se dice todo.

Llegaba el turno de Garbage, un poco repetitivo o artificial sería la definición, sólo con sus grandes temas levantaron al público, pero con eso les basta. A la media hora me encaminé a ver a Djanjo Dianjo, los londinenses con su mezcla de rock, electrónica y psicodelia resultan efectivos, pero como diría alguien lo bueno si es breve … pero no para tragarte un concierto entero, no terminaron de conectar con el público.

Y llegó la hora de ver a Editors y tenía ganas de verlos en directo, he de decir que el cambio de estilo que han dado, dejando a un lado los sonidos más oscuros, más guitarreros, por otros más electrónicos y densos  y plomizos casi,hizo que a la mitad del concierto huyera para ver a Hercules and Love Affair ,lástima no haber llegado antes pero lo poco que pude ver, valió la pena. Seguimos con Digitalism el dúo alemán de música electrónica, nos hizo disfrutar y mucho con unas acertadas proyecciones y con su “magia” a los mandos, brutales¡ …para bailar toda la noche.

VIERNES 17

Llegó la segunda jornada y para empezar vimos a Stereophonics los galeses con su pop-rock cuidado cumplen con las expectativas,  tocaron temas de su último disco y su conocidos  “Maybe Tomorrow”, “Have Nive Day” y su famosísimo “Dakota” para terminar un concierto muy digno pero que no engancha.

Seguimos con Temples, que con su psicodelia “light”, desgranaron su “Sun Structures”, quizás la hora o el escenario no fuera el adecuado para su tipo de música o bien estábamos deseando que llegara la hora de Jane´s  Addiction no nos metimos del todo en su actuación. Y llegó uno de los conciertos que esperaba con ganas, el de  Perry Farrell y los suyos, interpretando esa obra de arte de los 90’s  “Ritual de lo Habitual”. Salió con traje rosa y sombrero a lo Buster Keaton y maquillado tipo “Joker” botella de vino en mano y junto con su mano derecha y ejecutor el guitarrista Dave Navarro. Fue un concierto que empezó frío pero que poco a poco fue subiendo de intesidad, strippers incluídas,  hasta el final.  “Stop!”,  “Three Days”, “Been Caugh Stealing” temas suficientemente grandes, duros que dejaron en nuestra memoria un concierto fantástico y con la sensación que todo lo que viniera después sería complicado de superar.

A la media noche nos acercamos a ver a Royal Republic,  y mi intuición no me falló, los suecos en estado de gracia, con su “frontman”, Adam Grahn como maestro de ceremonia, haciendo y deshaciendo en el escenario a su antojo, sonaron potentes muy potentes y divertidos. Nos despedíamos del rock para adentrarnos en la electrónica con The Prodigy, había mucha gente agolpada para verlos,  empezaron fuertes pero su tecno punk ya está un poco “demodé” y cansa a pesar de sus grandes himnos como “Breath”, “Firestarter” y “Smack my bitch up”.

Si Prodigy es el pasado, el presente y el futuro son Die Antwoord,  los sudafricanos dieron el concierto del día, con una puesta en escena espectacular, bailes, máscaras, descaro absoluto y que con su  electro rap-rave nos dejaron hipnotizados y ya se podía uno ir a dormir feliz y con la sensación de poder decir que hay savia nueva y muy buenas propuestas en el horizonte.

SABADO 18

Después de dos días con pocas honeil youngras de descanso, llegamos a ver directamente a uno de los reclamos del festival Neil Young que venía con de Promise of the real, la banda compuesta por los hijos de su amigo Willie Nelson. La expectación se palpaba en cada centímetro del escenario principal, la gente estaba como abducida sabiendo que lo que iba a llegar sería inolvidable y así lo fue. En la primera parte del concierto, comenzó al piano con “After the gold rush”, ”Heart of gold” y en la parte más eléctrica  “Down the river”, “Like a hurricane” y el himno “Keep on rockin’ in the free world” alargadas hasta el éxtasis, qué demostración de poder, de dominio de la guitarra, de los tiempos, me cansaría de poner adjetivos ante una de la grandes leyendas de la historia del rock, sin duda el gran concierto del festival.

Esperaban  los escoceses Biffy Clyro y me decepcionaron a la primera de cambio, esperaba un concierto contundente,  con más dureza como en sus inicios más hardcorianos, y me resultó flojo, la sombra de Neil Young era muy alargada.

Caso contrario me pasó con Two Door Cinema Club, que me sorprendieron gratamente demostrando que es una banda en pleno crecimiento, tocaron  Y Are we ready, de su próximo esperado nuevo disco y nos hicieron bailar y cantar hasta la saciedad  con su temas de siempre, “What You Know”, “Something Good Can Work”, “I Can Talk” o “Sun” y llegó la hora de cierre con Capital Cities, una puesta en escena pobre diría yo, pero seguíamos con el baile y todo el mundo volcado, hicieron versiones del “Remember the time” de Michael Jackson y del “Stayin’ alive” de Bee Gees, junto con sus temazos “Kangaroo Court” y sobretodo su “Save and sound”, buen fin de fiesta.

El Mad Cool viene para quedarse y de qué manera¡

Jorge Mat.

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